Hijos de la Luz

En la noche del 31 de octubre dejemos que nuestras casas brillen con la luz de los santos.

¿Qué tienes que hacer?

Simplemente enciende una lámpara (una vela o una simple lamparita) y ponla en exhibición en una ventana la noche del 31, tal vez colocando una foto de un santo querido para nosotros o que encontremos en casa. Es nuestra manera, delicada pero decidida, de decirle al mundo que esa misma tarde nosotros celebraremos que somos hijos de la luz y discípulos del Dios de la vida, de Jesús resucitado, el ser vivo que ha vencido a la muerte.

De una manera tan simple, aunque para nada trivial, queremos implorar la bendición y el amor de María nuestra Madre y de los Santos en nuestros hogares.

Haz correr este mensaje, para que la noche del 31 se convierta en un hermoso firmamento de luces. 🕯🕯🕯